Oportunidades como estas son cada vez más escasas.
Tener un terreno a orillas del prístino Río Blanco, rodeado de bosque nativo, cascadas naturales y con las termas a solo minutos, hoy es un verdadero privilegio.
Se trata de dos terrenos, ambos a orilla del río y con un atributo extraordinario: servidumbre perpetua de aguas termales inscrita en la escritura, lo que te permite disfrutar de las termas para siempre.
Un entorno de aguas cristalinas, naturaleza exuberante y silencio absoluto, ideal para segunda vivienda, proyectos de cabañas, lodge o emprendimientos ecoturísticos.